ELEFANTES LLENA DE EMOCION LA RIVIERA

MADRID

Teníamos una cita pendiente con ELEFANTES en Madrid, debido a la enfermedad que sufrió Jordi y que obligó a suspender su concierto de La Riviera. Por lo tanto, el viernes teníamos un motivo doble para la celebración, la recuperación de Jordi y la posibilidad de volver a ver a la banda encima del escenario.

La noche se abrió y se caldeó con Triangulo Inverso que fueron los encargados de telonear a los catalanes. El grupo está empezando su aventura musical y desprenden frescura y buen rollo encima del escenario. Fue aproximadamente media hora su actuación y nos dejó una buena sensación con ciertos retazos a IZAL. Como ellos mismos dijeron, esperamos que la próxima vez que los veamos en La Riviera sea para un concierto suyo.

Sobre las 21.15h llegó la hora de Elefantes y la hora de volver a disfrutar del arte y la sensibilidad encima de un escenario. Enfundados, en llamativos trajes de colores vivos, salieron al escenario Hugo, Jordi, Julio y, por último, Shuarma . La hora de inicio estaba muy ajustada, ya que el concierto iba a ser retransmitido en directo por la cadena musical "Sol Música".

Isabel o Duele se están convirtiendo en nuevos clásicos de la banda, junto a temas que no necesitan más que unos acordes para hacer saltar al público como puede ser Azul.

Las colaboraciones fueron realmente brillantes y se fueron espaciando en el show de la parte central a la final del concierto. El primero de los invitados anunciados en aparecer en el escenario fue Benjamín Prado. Con un sombrero con toque muy Dylan recitó un poema especialmente escrito para la ocasión. El segundo fue Mikel Erentxun que cantando mano a mano con Shuarma, dejaron uno de los momentos más enérgicos de la noche. Por último, fue Nacho Cano el encargado de cerrar la lista de invitados. En un piano, menos aparatoso de los que el suele usar, se puso a la teclas para tocar el mítico tema de Mecano,Mujer contra mujer, que ya tocase en Sonorama con Shuarma, esta vez como invitado.

Sin duda, uno de los momentos más emocionantes fue cuando toda La Riviera coreó el nombre de Jordi, que tuvo que levantarse de la batería, visiblemente emocionado para saludar al público y agradecer el gesto de cariño.

Un pequeño bis final de tres temas cerró el show. Casi dos horas de actuación que nos volvieron a sumergir en el mundo de emociones y sensaciones que impregna cada uno de los temas de este grupo, ya clásico, de la escena musical española. Dos horas casi que nos volaron y como siempre, nos dejaron con ganas de un poquito más.

Estamos deseando ya volver a verlos de gira y con el pulso de los conciertos a tope, posiblemente en una nueva gira o con un nuevo disco bajo el brazo.

TEXTO Y FOTO: Víctor López

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