LA NOCHE QUE IZAL VIAJÓ AL HIPERESPACIO.

MADRID

Ser consciente de que estas viviendo un sueño con los ojos abiertos y, en primera persona, no es nada fácil. El ser humano no está muy bien programado para disfrutar de esas situaciones y ser consiente que está ante momentos únicos e irrepetibles. Algo muy similar a eso han debido de vivir y sentir los chicos de IZAL este pasado fin de semana, en Madrid, tras llenar el Palacio de los Deportes, dos noches seguidas con 34.000 almas que deseaban disfrutar de su propia sesión de Autoterapia. Porque, la verdad, debe ser un puto sueño lograr eso.

Aun sin empezar el show, era fácil saber que la producción de evento era especial y espacial. Un escenario con un gran equipo luces y una enorme pantalla en su parte posterior. Sobre las 22:00h empezaba el viaje lunar con "La Increíble Historia…" de una tripulación que ponía rumbo a las estrellas de todos sus sueños y unos "izalitos" animados en la gran pantalla. El viaje siguió con Ruido Blanco, Copacabana y Pequeña Gran Revolución.

Camino de hiperespacio la nave interestelar mostraba mensajes desde el control del planeta tierra, entre canción y canción, en las múltiples pantallas que rodeaban el escenario.Los seres que me llenan, Arte Moderno, Tu Continente continuaban dándole energía a la máquina y a un show muy espectacular visualmente.

Mediante una técnica de votación cósmica el público pudo elegir que sonara entre Palos deCiego, A los que Volveremos y Conclusión en do para ukelele…. La elección del respetable fue Palos de Ciego.

A Bowie flotando no le vimos, al menos un servidor, pero no pudo ser más grande el mensaje del Comandante de tierra Raphael a la tripulación dando por finalizada la misión esa noche y deseándoles buen camino de vuelta al planeta tierra.

Mirando por la escotilla se vislumbró, en algún momento, el riesgo de colisión y de la propia desconexión de la nave. En algún momento entre proyecciones, globos de colores, chorros de humo y pirotecnia diversa se perdía la atención del motor de la máquina para atender a estrellas luminosas que surcaban el cielo. Con un golpe certero de timón se cambió el rumbo de la nave para encender de nuevo los motores.

Comenzando la maniobra de aproximación a nuestro planeta llegó un acelerón al show, muy necesario para pillar inercia, con temazos como Oro y Humo, Autoterapia, Asuntos Delicados y el Pozo. El bis de la noche fue brutal y se convirtió en la fiesta absoluta que es cada concierto de Izal y que hemos vivido en conciertos anteriores de la banda. Tomamos tierra algo pasadas las 24:00h conPausa, La Mujer de Verde, El Baile y Bill Murray.

Como me alegra ver a donde ha llegado esta banda. Una banda en la que aquí siempre hemos creído, aun en tiempos donde se les daba pero bien. Estuvimos en su primer disco cuando ni podían pensar en mirar al infinito, como el pasado fin de semana lo hicieron, y hemos estado cuando eran 34.000 almas a sus pies. Sin duda…que buena es la memoria y que sano es el tenerla.

Texto y Foto: Víctor López.

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