IZAL: Cuando conquistaron Madrid.

La Riviera (Madrid). 07.02.14.

No hace mucho tiempo que teníamos la posibilidad de entrevistar a un grupo que presentaba su primer trabajo bajo el nombre de"Magia y efectos especiales". Ahora con su segundo disco "Agujeros de gusano" ya son capaces de llenar una sala como La Riviera, colgar el cartel de Sold Out con un mes de antelación y estar presentes en los carteles de los principales festivales de este país. El viernes volvíamos a ver su directo y a recordar porque son -la banda de la que todo el mundo habla-.

Unas pequeñas lámparas iluminaban el escenario de La Riviera flanqueado por dos pantallas a cada lado donde podíamos ver la cuenta atrás para el inicio del concierto. Con un coreado "3,2,1…" salían puntuales al escenario Mikel, Alejandro, Iván, Alberto y Emanuele o lo que es lo mismo, IZAL, para dar comienzo a su gran noche en Madrid.

La encargada de abrir el show y encender la llama, aunque el público ya estaba caliente y entregado desde el minuto uno, en una unión total que duró toda la noche, fue Despedida. Como bien dijo Mikel ya bien entrado en concierto -Poneros cómodos y apretaros el cinturón- porque la noche acababa de empezar y temas como Hambre, 28 horas y Tóxica mantenían los ánimos y las guitarras bien altas.

Rememorando su gran concierto en la Plaza del trigo del pasado Sonorama, se repartieron desde el escenario a las primeras filas tubos de confeti que debían hacer saltar por los aires durante la segunda repetición del estribillo de Qué bien. Aunque quizás hubiera sido bueno ensayarlo más, pero esto son las cosas del directo, el confeti voló durante toda la canción dejando un bello efecto festivo al tema.

Uno de los alicientes de la noche era la retransmisión en directo del concierto por Ángel Carmona para Radio3 y eso dice mucho de la importancia del show y de la relevancia que está adquiriendo la banda.

La noche no paró de sorprendernos y casi sin darnos cuenta nos encontramos a Mikel subido a una de las barras laterales, esas donde venden bebidas espirituosas a módicos precios, cantando Ockham para alegría de los presentes que podían tocar con sus manos al músico en uno de esos actos que es raro ver en recintos como La Riviera.

Con el epilogo final en tres actos con el que nos han sorprendido en este último disco donde las guitarras y la batería de Alejandro suben a lo más alto, cerraron el concierto solo a la espera del único bis de la noche. En una breve salida del escenario, no era plan de bajar los ánimos de un respetable que estaba entregado a la causa, volvieron al escenario para tocar Palos de ciego, Prueba y error y cerrar la noche con La mujer de verde.

Tras 2 horas de concierto y 23 temas después, la gran noche en Madrid ponía punto y final a la confirmación de que Izal son una de las bandas con más proyección del panorama musical nacional. El futuro no lo conocemos ninguno pero seguro que oiremos mucho y bien hablar de IZAL.

Texto y Foto: Víctor López.

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