VEGA: Más de 1906 Estrellas

Sala Caracol (Madrid) 10.11.12.

El vuelo 547 de Vega pedía pista en la Sala Caracol para despedirse de una gira que ha llevado a la cordobesa por toda la geografía española, confirmando un proyecto musical y personal labrado a base de tesón, esfuerzo y mucho talento.

Gracias a la apuesta que la cervecera Estrella Galicia está haciendo por la música en directo y bajo su gira "SON Estrella Galicia" estamos pudiendo disfrutar de directos tan apasionantes como el de Vega del pasado sábado o los ya vividos de Christina Rosenvinge y Marlango entre otros muchos.

Pasaban quince minutos de las diez de la noche cuando aparecían los músicos sobre las tablas de una Sala Caracol completamente abarrotada y que había colgado el cartel de entradas agotadas hacía ya tiempo. Vega comenzó el show con uno de los pesos pesados en su discografía como es Grita y demostraba así, desde el inicio, que no se iba a guardar nada durante toda la noche. Manteniendo el ritmo y delante de su piano sonó El mas feliz y con su preciosa Fender eléctrica en mano, nos presentó La tregua al grito de "Buenas noches Madrid".

Había anunciado una noche especial buceando entre todos sus trabajos y fue el momento de disfrutar de los clásicos Cómo yo no hay dos, Faro de guía y de la bailona Lolita con su poderosa Gibson acústica. La relación entre cantante y público es muy especial y eso se vio reflejado en la presentación de Me compadezco de ti que en sus propias palabras es su "canción más puñetera".

Volvía la noche a una senda eléctrica con las 48 horas más locas que le esperan a Vega ante su nominación a los Grammy y con la versión del tema Una estrella en mi jardín que dedicó a Estrella Galicia por apoyar su carrera. Tema que popularizó una cantante también de gran raza como era Mari Trini. Volvía a sentarse en su piano la cordobesa para relajar un poco la noche con Sin dudar y con una versión del conocidísimo Cómo yo te amo de Raphael o Rocío Jurado, que acogieron con un gran aplauso sus fans. Un momento especial llegaba con Nueva York donde público y cantante son una sola voz dibujando un cuadro ideal, demostrando que todo valió la pena y que Vega es una realidad que debemos conocer en nuestro camino.

Después de una discotequera 1906 estrellas nuevas llegó otro de lo guiños de la noche. Ruido, tema que compuso y que ha paseado David Bisbal por medio mundo, sonó como regalo fin de gira para sus fans con esa mezcla de sensibilidad y rabia que te penetra rápido por la piel y que terminó emocionando hasta la misma cantante sobre las tablas. Continuo Vega emocionada en el inicio de Requiem y, como buen cometa errante, puso a bailar a toda la sala con Mejor Mañana. Sin bises, se puso a presentar a toda la engrasada banda que le acompaña y donde la guitarra de Kike Fuentes brilla con luz propia.

Con un "hasta la próxima" el vuelo 547 comenzaba a tomar pista con otro de esos temas secos y duros que tan bien firma Vega como es Cuanta decepción. En ese momento salió todo el mundo del escenario y empezó a proyectarse en las paredes de la sala un video de este viaje hacia las estrellas y los sueños que nos ha propuesto La Cuenta Atrás. Todo acabó como empezó en el concierto de Joy Eslava y Vega volvió al escenario enfundada en el galáctico traje azul para despedirse de la noche y de su gira. Un minuto antes de las doce y justo antes de convertirnos los asistentes en calabazas, se ponía el perfecto broche final a una gran noche.

Desde Amaral Station hemos vivido con Vega esta gira y hemos podido disfrutar tanto de su versión acústica como de su parte más enérgica y eléctrica. Aunque ahora es el momento del silencio y del descanso, Vega es incansable y siempre vive en continuo movimiento y seguro que pronto nos sorprende con nuevos proyectos.

Hasta ese momento, nosotros empezamos nuestra especial cuenta atrás…

Texto y Foto: Victor López.

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