El universo pintado por SHINOVA.

MADRID

Resulta realmente interesante imaginar cuando un grupo, al que has visto en directo en varias ocasiones últimamente, anuncia un concierto en el que todo el show da una vuelta de tuerca para reinventarse en una nueva idea. Estas apuestas de salto mortal, que alguna hemos visto en los últimos tiempos, tienen un componente de emoción y riesgo a partes iguales. Emoción porque significa descubrir un show desde un prisma distinto al que hemos visto en gira y riesgo porque existe una posibilidad alta de no conectar con el público por no ser lo que están acostumbrados ver.

El primer giro venía con la hora del show. Ayer a las 12.00h estábamos en el Circo Price para ver a SHINOVA en la presentación de su nuevo formato de concierto bajo el nombre "El universo en un pincel". El segundo giro venia en el escenario presidido por un inmenso lienzo blanco, varias sillas distribuidas encima de las tablas en la posición de cada músico, incluida la separación acústica de la batería con paneles.

A la hora señalada empezaron a salir los músicos a escena y Nano Lázaro comenzó con sus pinceles a trazar encima de ese inmenso lienzo blanco. Al compás de La Buhardilla de la musa, y aunque no suene habitual, la mañana comenzaba su camino. Cartas de Navegación y En el otro extremo seguían el set list que tenía señalados 16 temas para el show.

Emocionante fue Volver. Emocionante apagar el escenario, ver Erlatnz solo con su guitarra y Gabriel al borde sin micrófono cantando mano a mano con el público en unos minutos que fueron mágicos, especiales y donde, de verdad, se fusiono público y banda.

Después del momento único que acabábamos de vivir, se subió al escenario la chelista Nerea Aizpurua, que acompañó al grupo hasta el final del concierto y que acercó el sonido a un punto especial y muy próximo al sonido limpio que podemos escuchar en el disco. Llegó el tiempo deLa ciudad dormida, Viajero y El trayecto natural.

Mientras Nano dibujaba el rostro de tres niños, en ese inmenso lienzo, llegamos a otro de los grandes momentos de la mañana. Una silla se colocaba en el escenario para que la escritora y poetaElvira Sastre tomara asiento para recitar La poesía jamás te abandonará. Mano a mano, mientras Shinova tocaba El Album, recitaba Elvira uno a uno los párrafos de un poema con una importante carga de profundidad.

Otra vuelta de tuerca al show llegó cuando la violinista del rock Judith Mateo hacia aparición en el escenario para impregnar el momento de frescura, intensidad y un buen rollo que se trasmitió a Para cambiar y Doce meses, que fueron los temas en los que colaboró con su precioso violín rosa.

La mañana llegaba a su fin con Que Casualidad y el cierre con ese himno que ya es Mirlo Blanco. No hubo banderas al cielo como en la gira de cartas de navegación pero si hubo ese mismo éxtasis final con todo el Price botando y coreando a pleno pulmón como Merle Blanc retó al vendaval.

Pues la vuelta de tuerca de Shinova en este nuevo formato nos gustó mucho y nos encantó ver cómo, la esencia de la banda se mantiene, mientras nos muestra su show desde un nuevo prisma.

Texto y Foto: Víctor López Aguado.

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