EL FESTIVAL GIGANTE ES MUY ESPECIAL

GUADALAJARA

Una vez más, el estadio de Fuente de la Niña de Guadalajara ha albergado una nueva edición del Festival Gigante. Lo primero que me gustaría destacar es poder ver en el recinto una gran cantidad de niños pequeños con sus padres. Niños que a ratos pueden estar en la ludoteca del recinto y a ratos con sus padres viendo los conciertos. Este es algo que se agradece. Un festival que apuesta por una idea lúdica donde la música y las personas van de la mano.

Con muchas ganas y con la noche al máximo de ebullición, llegamos al concierto de Sidecars. No habíamos visto a Juancho y los suyos mucho en esta última gira y había muchas ganas de disfrutar del rock de los de la Alameda de Osuna. Como bien ya sabemos, los tiempo en los festivales son reducidos y no hay sitio para todos los himnos de cada banda. Del Set list de Sidecars se cayeron temas como Cremalleras pero el público se hizo un gran coro con temas como Soy fan de ti, Amasijo de hueso o Costa da Morte. Los madrileños pusieron la nota del rock bien trabajado y demostraron porque eran los cabeza de cartel del viernes. En breve se encerraran en el estudio para preparar su nuevo trabajo que esperamos con muchas ganas.

La comandante Zahara se puso al mando de viaje espacial y nos regaló algo más de una hora por su universo personal. La cantante se está convirtiendo en uno de los nombre con peso en los festivales y cada vez es mayor el número de seguidores que peregrinan a sus actuaciones. Al igual que en Sonorama, nos falta un poco de nitidez en sus conciertos, ya que el volumen sonoro de los músicos que la acompañan en el escenario es demasiado alto y hace que la preciosa voz de la de Úbeda se pierda un poco.

Uno de nuestros descubrimientos del pasado Sonorama fueron Embusteros y teníamos muchas ganas de volver a verlos en directo y poder saborear mejor su directo. Pues se confirmaron todas nuestras buenas expectativas. Embusteros tiene un directo impecable, bien armado en lo sonoro (realmente limpio el sonido del grupo), unas letras bien trabajadas y con carga de profundidad y un gran empaque encima del escenario. La banda que lidera José Espín queda apuntada en nuestra agenda para seguirla muy de cerca porque nos encanta y creemos que la debes de descubrir también (si es que aún no lo has hecho)

No quisimos perdernos la oportunidad de ver el estrambótico show de Ladilla Rusa y desde luego que no dejan indiferente a nadie. Bien entrada la noche salieron al escenario para hacer saltar y divertirse a los, aun bastantes asistentes, aun congregados en el recinto. Debo decir que cumplen a la perfección con el cometido de divertir a la gente y creo que su programación es perfecta a esa hora para poder salir del recinto con una sonrisa después de una jornada intensa de conciertos.

El sábado lo empezamos con Depedro que es uno de momentos que más se suelen disfrutar del festival. Su música, como la Panamericana, te recorre de lado a lado y, sin quererlo, se queda dentro de ti, te envuelve y te pone a bailar.

Seguimos con Second y como disfrutamos del directo de los de Sean Frutos. Quizás solo sea una percepción pero hemos notado una cambio en los conciertos del grupo. Si aún es posible, hemos visto una intensidad mayor sobre el escenario que lleva a una comunión muy especial con el público y que conecta muy rápido con cada una de las letras que componen el set list. No faltó 2502, Rincón exquisito, Muérdeme o la espectacular Nivel Inexperto. Una de las cosas que más nos llamó la atención del concierto fue ver como una niña, no más de 7 años, sobre los hombros de su padre cantaba una tras otra las canciones.

Afluencia masiva para ver a Carlos Sadness que disponía de la hora estrella del cartel de la jornada del sábado. No está dentro de nuestro círculo de influencia el músico y no es uno de los artistas sobre los que más conocimiento dispongo. Un escenario con flamencos y palmeras dieron la bienvenida al cantante, que ataviado con gafas de sol, salió al escenario para complacer a los presentes.

No es ningún secreto que Shinova son una de nuestras debilidades y una de nuestras grandes apuestas para el futuro próximo de la música de nuestro país. Nos gustaría poder verles llenando grandes recintos como pueda ser el Palacio de los Deportes de Madrid. Al menos es la cuarta vez que vemos a Gabriel De la Rosa y los suyos en esta gira y se nota como va subiendo el nivel de la banda en cada concierto. Las Cartas de Navegación están dibujando un rumbo a favor de viento para Shinova y este sábado volvimos a disfrutar de un show espectacular. Para nosotros, en un error de cartel, ya que debieron ser los cabeza del sábado, tuvimos que esperar bastante para verlos. Era ya la 01:00h de la mañana cuando salieron al escenario y, a esas horas, las fuerzas ya en el festival flaquean pero fueron sonar los acordes del primer tema y empezar a saltar todo el respetable sin parar durante la hora que duró el show. Volver, Doce meses, Para cambiar el mundo fueron abriendo camino en la noche para terminar con el pelotazo que es Mirlo Blanco y que la banda la lleva al éxtasis colectivo en directo.

Gracias al gigante por organizar, programar y dejarnos vivir un festival con tan buen gusto y donde la música, músicos y asistentes priman por encima de todo.

Gracias y hasta el año que viene.

TEXTO Y FOTOS: Víctor López

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