LEIVA ARRASA EN EL CULTURA INQUIETA 2017

GETAFE

El Cultura Inquieta es un festival que va un paso más allá, en el que la música es el epicentro de una actividad cultural a la que se suma en cada concierto diferentes talleres, actividades y exposiciones fotográficas. Porque al final, la música es la punta de lanza del movimiento cultural. Todo ello centrado este año en el recinto deportivo de San Isidro de Getafe y en el que no faltan los tan de moda ya foods trucks para alimentar también el cuerpo.

El pasado sábado llegaba la actuación más deseada del cartel 2017 del Cultura Inquieta con uno de los músicos más de moda y más en forma del panorama nacional como es Leiva y con la legión de fieles que arrastra a cada uno de sus conciertos.

La noche la abrió pasadas las 21:00h el gran Lichis, que dio un paseo por su ya amplia discografía, y que recorrió de manera tranquila y pausada cada uno de los temazos que salpican su carrera. Siempre es un placer disfrutar de músicos de este nivel en directo.

Pero la noche esperaba a que dieran las 23:00h y, bajo la tímida amenaza de la lluvia, se apagaron las luces del escenario para que saliera el de la Alameda de Osuna a las tablas del Cultura Inquieta. El show continuó por la senda de lo que vimos el pasado 30 de Diciembre en el palacio de los deportes de Madrid en la presentación de Monstruos ante 15.000 personas.

Con un público entregado desde los primeros acordes y con el coro que suponían los fieles congregados, Leiva, Juanchito Sidecars y el resto de la Leiband volaron sobre los temas del repertorio en la noche en el propio Getafe ascendía a la primera división del futbol español. Todo se sumó en una noche perfecta donde Guerra Mundial, Terriblemente Cruel o Sincericidio subían al cielo de Madrid.

Continua siendo de una emoción extrema el momento en que el músico se queda solo en el escenario con su guitarra acústica y pone a la voz grito en un Vis a Vis quincenal.

Sin los fuegos de artificio de los bises prefabricados y con la naturaleza que lleva el show de Leiva, la noche se acercaba a su fin después de 2 horas de rock del bueno. El fin de fiesta, bajo la arenga ya conocida del músico donde pide que se guarden los teléfonos en el bolsillo y se viva el último tema en directo de verdad, llegaba el turno de Lady Madrid con la colaboración final de Lichis.

Cuando la música nos ofrece oportunidades tan buenas para disfrutar de la vida como son los conciertos de Leiva, es casi pecado no vivirlos tan intensamente

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