ELEFANTES - LA MAGIA DE LA VERDAD

Sala Joy Eslava (Madrid)

La memoria y la evolución suelen conjugarse de manera áspera en mundo de la música y aún más en el mundo de los fans. El Rinoceronte supuso el retorno de la banda a la primera fila de la escena musical patria y el examen de reválida de una carrera labrada a base de trabajo y calidad. La evolución sonora y la concepción del disco estaban lejos de la memoria de los fans de la banda y suponía una ruptura con la primera etapa del grupo. Para este "Nueve canciones de amor y una de esperanza" volvían a contar con Santos&Fluren en la producción, lo que suponía en cierta manera la continuidad sonora con el anterior trabajo. Pero nada más empiezas a escuchar el disco, encuentras las pinceladas más clásicas de Elefantes, se reconoce el sonido más flamenco de la etapa de productor de Quimi Portet en temas como Oigo tus pasos o que decir tiene el temazo que es Duele y que se marcan con Bunbury, el cual, también fue productor de su disco Azul. Y a esta maravillosa suma sonora podríamos hacerle hueco al disco Universo de la época en solitario de Shuarma.

El pasado viernes se iniciaba la gira de Elefantes en Madrid con todo vendido y era el momento de poner en valor el nuevo disco y de ver como tomaban forma en directo los nuevos temas. Elegantes…muy elegantes se presentaron en las tablas de Joy Eslava para empezar con Lo más pequeño, Volvió la luz y Aún más alto.

Puro sentimiento es Oigo tus pasos, en ese pequeño homenaje a la banda que lideró Jesús de la Rosa, es decir, Triana y a la que siguió, posiblemente, uno de los mejores temas del álbum que es Duele. La energía que salía del escenario era brutal y llenaba la sala de esa magia especial que tienen Shuarma y los suyos a la hora de interpretar cada tema. El momento de las versiones dentro del concierto llego con Se me va de Manuel Alejandro, No me amenaces de José Alfredo Jiménez y el Te Quiero de Perales, que abre el disco y que, personalmente, no termino de encontrar cuál es su sitio dentro del álbum.

Antes del primer bis de la noche, llegó la rabia, llegó la intensidad y quizás el momento para los nostálgicos con Que yo no lo sabía, Azul, Descargas eléctricas, Abre más ancho el camino y Somos nubes blancas. Fueron tres los temas que cerraron la noche más la propina inesperada fuera de repertorio que nos regalaron los barceloneses, antes de despedirse del publico de Madrid, que les volvió a arropar desde el minuto uno del concierto.

No soy parcial a la hora de hablar de Elefantes, lo siento, pero un servidor está rendido a la clase, a la honestidad, a la luz, a la magia y al sentimiento que esta banda nos regala a cada tema en sus conciertos. Y este "Nueve canciones de amor y una de esperanza" creo que es donde Elefantes se han vuelto a encontrar con Elefantes de manera definitiva.

Texto y Foto: Víctor López Aguado.

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