IZAL - LA TRILOGIA DE UN EXITO

Teatro Circo Price (Madrid)

Antes de nada…. dejaremos claras…. las páginas que nos importan….

Y al resto del mundo… deseos sinceros…. de éxitos en la batalla…

Era el momento de ver a IZAL alejados de su zona de confort musical, lejos de los grandes recintos y de las masas festivaleras, donde la banda ya sabemos que se mueve a la perfección. Era el momento para ver al grupo alejado de otros recintos más clásicos con son La Riviera o Joy Eslava. Era el momento de ver a IZAL en un recinto tan especial como es el Circo Price, un Teatro cercano, intimo, con un escenario muy bajito y que con sus rojas butacas le dan ese aire a teatro antiguo.

Sin ninguna entrada especial o grandilocuente, la banda salió al escenario andando tranquilamente (como si fuera de lo más habitual llenar el Price 3 días seguidos), agarraron cada uno sus instrumentos y colocados sobre el escenario, casi de manera marcial, abrieron el show con Copacabana, que suena a himno y a clara declaración de intenciones.

Unas mesas bajitas por cada miembro de la banda, adornadas con unas lámparas que emanaban una tenue luz blanca, nos indicaban que llegaba el momento club de la noche. Un momento intimo para ver vestidos de manera diferente dos temas tan potentes como Sueños Lentos y Palos de Ciego.

Después del momento Club, llegamos al tiempo de hacer un buen repaso por el último trabajo y ver como el respetable seguía saltando con Los seres que me llenan, Oro y Humo, Tambores de guerra o Hacia el norte para dar paso sin pausa a un potente bloque final de concierto. Antes del único bis de la noche, sonaron los clásicos de la banda para locura y desenfreno general como son Tu Continente, Magia y Efectos especiales o La Mujer de Verde.

No sé qué pasará -cuando alguien sople- quizás todo se tambalee, pero a estas alturas del concierto estaba todo muy bien cimentado ya para el bis final. No era momento de riesgos y si de continuar la fiesta, en la que se convierte cada actuación de la banda, y dos clasicazos como Qué Bien y Pánico Práctico retumbaron en nuestros oídos para empezar el fin de fiesta.

Al ritmo frenético de El Baile, con la banda al borde del escenario, todos entre una nube de confeti colorista sobrevolando el Circo Price y con Mikel cantando por el patio de butacas, la noche se empezaba a cerrar. Las pulsaciones empezaban a bajar y era momento para saborear lo vivido. Había acabado el primer pase y aún quedaban dos actuaciones más de esta trilogía.

Fueron 22 temas los que componían el set list de la noche. Fueron 22 razones más para declarar a IZAL como una de las bandas del momento en nuestro panorama musical. Por supuesto, para gustos los colores, pero no seré yo quien diga que es lo bueno o lo malo, que es lo que debe escuchar nadie en su casa o en su coche y mucho menos me voy a otorgar la capacidad de tener mejor criterio u opinión que cualquier otra persona (que Dios o Buda me libre). Porque la música es un sentimiento libre que te llega solo, que te penetra y que se queda dentro de ti por razones que uno no sabe y no puede explicar.

Copacabana es su tercer disco y continúan siendo catalogados como grupo revelación. Como decía Mikel en estos días -ojalá que dentro de 20 años sigamos siendo el grupo revelación- porque eso solo significan que continúan haciéndolo bien.

Texto y Foto: Víctor López.

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