DCODE 2015 - LA CONSOLIDACIÓN DEFINITIVA

Universidad Complutense (Madrid)

El pasado sábado se celebraba una nueva edición del festival de referencia en Madrid. En la misma ubicación de años pasados, en el campus de la Universidad Complutense de Madrid, se han vuelto a levantar los escenarios Dcode, Heineken y la nueva incorporación que ha sido El País de las Tentaciones, que le ha dado un nuevo aire al festival para hacer de la variedad de grupos una seña de identidad. Con nuevas y mejoradas zonas, una mayor amplitud del recinto y una organización perfecta, en la que se han cumplido los horarios marcados, el DCODE 2015 se ha consagrado como festival y como la apuesta musical global de gran formato que le hacía falta a Madrid.

En el plano musical, la apuesta de este año venia marcada por la apuesta de grandes nombre extranjeros de la escena musical como Sam Smith, Foals o Suede y por nombres de la nueva escena española como Izal o Supersubmarina.

Como esto son cosas del directo, el cabeza de cartel de esta edición, Sam Smith, causó baja por enfermedad y como la propia organización nos mostró en rueda de prensa, la baja fue debida a una infección severa en las vías respiratorias que le impedía poder cantar. Pero lejos de hacer que el festival se viniera abajo, los más jóvenes y los más veteranos, se pusieron el festival por montera e hicieron que el campus de la complutense no parase de saltar.

Desde la intensidad de Hinds, la clase de Natalia Lafourcade, al rock de buen gusto que mostraron Second, pasando por la elegancia de L.A. la noche tomaba color y calor.

Con la bajada del sol, y también de la temperatura, llegaba la hora de los nombres del festival y que iban a decidir el veredicto sobre el mismo. La primera gran explosión de la noche llegó con Supersubmarina, donde la banda de Chino demostró que tienen un directo brutal, con un sonido enérgico y cuidado donde no se deja nada al azar. Los temas de su último trabajo, Viento de cara se mezclaron con los de trabajos anteriores como Santacruz. El momento del concierto fue el de ver como miles de personas movían sus brazos a la vez, generando una gran ola humana, que hacían del campus de la complutense un gran mar de música.

La elegancia de la noche, la pausa, la pasión y la lección de un directo con clase, vino de la mano de los veteranos de Suede. Por el señor Brett Anderson no pasan los años, ni las modas. Que lección nos dieron en su hora y veinticinco minutos que duró su actuación. Desgranaron su más que amplia discografía, pero sin duda lo que más me gustó fue su cercanía con todo el público que había venido a verles. Ni corto ni perezoso, Brett se bajó del escenario y canto, saludo y se dejó tocar por los fans de la banda que llenaban la primera fila de escenario DCODE.

Pero sin duda locura de la noche vino con Izal, donde más de 26.000 personas cantaron y bailaron a su ritmo. Para empezar, estrenaron en directo su nuevo tema Copacabana y así demostrar que venían a por todas. Pues la banda de Mikel no defraudó y mezclaron a la perfección los nuevos temas con clásicos como La mujer de verde, Tu continente o Agujeros de gusano. Desde luego, la actuación de los madrileños fue el punto alto de un festival que no acababa aquí. La actuación de Foals era de las esperadas y su enérgico y brutal directo volvió a movilizar al respetable que todavía llenaba el recinto a eso ya de las 02:00 de la mañana.

Está confirmado, DCODE es una de las apuestas ya seguras dentro del circuito veraniego y resulta un perfecto broche final al periplo -conciertil festivalero- que resulta el verano musical.

Nada más nos queda decir que ya empezamos la cuenta atrás para vivir Dcode 2016.

Texto y Foto: Víctor López Aguado.

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